Cosplay-ES

¡Mi primer cosplay!

El momento llegó en el Festival Matsuri 2020

Después de muchos meses trabajando en mi primer prop, que inicié a fabricar a inicios de Noviembre aproximadamente, por fin el 19 de Enero me llegó el momento de darle uso en mi primer cosplay.

Es un poco complicado explicar por qué elegí a este personaje para mi primer cosplay, de hecho, siendo sincero, yo no lo elegí. La historia es más o menos así: el año pasado, creo que como a inicios o finales de Octubre, en una convención los chicos de “La forja de Hefesto (FB/IG)” pusieron a la venta unas máscaras del animé Kimetsu no Yaiba. Para ese entonces, estaba invitado a una fiesta que iba a ser de disfraces, pero no muy en serio, y un sobrino al que le gusta el animé me dijo que podía usar una de esas máscaras para hacer un disfraz “de tomioka porque tiene el pelo largo”. Esa fue el motivo por el que me recomendó hacer este personaje.

Giyuu Tomioka | Kimetsu no Yaiba

Entonces me dije a mi mismo, “no está tan difícil, le puedo decir a mi mamá que me haga la camisa negra, y que me haga la capa esa mitad color vino y mitad de algún estampado que se le parezca un poco a esa tela”. Pero vaya que estaba engañado. Mi pobre madre, recorrió todo Alajuela y gran parte de San José buscando algo que siquiera se asemejara un poco y lo más similar que encontró fue una tela que era de cuadros blancos y verdes. Así que de nuevo hablé conmigo mismo y me dije “total la fiesta es como de mentiritas, con que se entienda un poco de qué se supone que ande basta”.

Originalmente se iba a ver así la capa de Tomioka

Todo iba muy bien hasta que hablando con unos amigos, les mencioné lo de la tela y les mostré esa foto, y uno de ellos, cuya identidad no voy a revelar para no echar al agua a Mario, me dijo “ja, va a parecer que anda puesto un mantel”, y el comentario caló demasiado hondo en mi. Así que, faltando menos de una semana para necesitar el disfraz, comencé a buscar cómo podía hacer para conseguir una tela con ese diseño. Entre las opciones estaba, comprar la tela por internet, pagar a sublimar la tela, o comprar la capa ya hecha. Sin embargo, una opción que no se me había ocurrido a mi, me la dieron los chiquillos de la Forja: pintar la tela.

Entonces le pedí a mi mamá que por favor me hiciera la mitad de la capa ya no en esa tela, sino en una tela amarilla lisa, y empecé a idear la mejor manera de hacer el patrón en la tela yo mismo. Al final opté por una plantilla y unos lapiceros especiales que desaparecen con el calor, e inicié el proceso de crear la tela. Todo el procedimiento está en mi Instagram.

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Prueba de pintura #cosplay #workinprogress

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Y después de mucho esfuerzo (no solo mío, porque mi esposa y hasta mi mamá me ayudaron a pintar), unos días antes de la fiesta busqué en algún lugar una katana de juguete, y la pinté ligeramente similar a la katana que utiliza el personaje en el animé, y pues así se fue. El resultado final, si bien no era ni remotamente perfecto, al menos se parecía un poco al personaje del que se suponía que me quería disfrazar.

Pero por supuesto eso no es el final de la historia. Porque una vez más decidí hablar conmigo y me dije “que lástima que todo ese trabajo para hacer la capa se vaya a quedar en solo una fiestilla donde casi nadie lo vio”; además de que ya de por sí estaba llevando un curso de creación de props con La Forja, y pues una cosa llevó a la otra y me puse a hacer una katana, esta vez que fuera fiel a la que lleva el personaje en el animé, y una vez más mi mamá me ayudó con la confección de las partes de tela: la camisa, la faja y el pantalón.

Esta fue la máscara que me confeccionaron los chicos de La Forja de Hefesto

Como una nota aparte, nada de esto del cosplay habría sido posible de no ser por mi mamá. Ella también se echó sus carreras ayudándome a elaborar mi disfraz, porque trabaja demasiado rápido y demasiado bien, pero de eso probablemente hable en otra ocasión.

Y bueno, pasaron las semanas y con la ayuda de La Forja fui elaborando mi propia katana (la mayoría del proceso está documentado en mi Instagram) y el resultado fue honestamente, sin nada de modestia, hermoso. Fue demasiado más de lo que pensé que iba a ser.

Y pues tocó además aprender un poco más sobre cosas que antes desconocía. Por ejemplo, me tocó aprender que no es absolutamente nada fácil ponerme lentes de contacto. Me tocó además aprender un poco sobre cómo estilizar una peluca (y sobre esto debo decir que aún me falta demasiado). Y otra lección que tuve que aprender es que los hombres no usan chancletas de colores claros y que las mujeres no tienen pies grandes. Y por supuesto tuve que aprender un poco sobre el personaje en sí, y cómo se comportaba, ya que esto es parte importante del cosplay.

Al final, todo se juntó y por fin asistí por primera vez a una actividad como cosplayer. La experiencia fue demasiado agradable, es complicado explicar con palabras, aunque lo voy a intentar en otro post porque este ya se me hizo muy largo. Ya para finalizar, una imagen del resultado final de todo mi trabajo (¡y el de mi mamá!)

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